jueves, 2 de julio de 2015

¡Eureka! Así juega Argentina, y así hay que ganarle

He sufrido una revelación (o disfrutado, cómose diga).

Chile sí puede ganarle a Argentina, y lo que es mejor, lo puede hacer volviendo a realizar lo que más sabe y lo que más nos gusta.

Los ‘albicelestes’ son superiores a Chile en dos cosas: el aprovechamiento de los espacios, donde son letales, y el juego aéreo, con el que nos pueden anotar en cualquier momento.

El equipo de Martino busca predominar en un juego de posesión y posición, que es básicamente tener el balón y tratar de acumular la mayor cantidad de jugadores en posiciones ofensivas a través de una seguidilla de pases.

La diferencia la sacan cuando Messi puede avanzar con balón dominado desde el pasillo interior derecho o tiene facilidad para juntarse con Pastore saltando hacia el pasillo interior izquierdo, desde donde pueden penetrar con Di María.

A partir de ahí nacen las secuencias de pases más letales del fútbol argentino; no obstante, cuando se ven apremiados con la posición y el rival los obliga a dar menos pases, son capaces de encontrar espacios con facilidad, y es justo ahí donde se ve su máximo potencial.

Es decir, Chile debe evitar la posesión de los trasandinos y también no permitirle que ocupen los espacios que ese afán puede dejar, y ¿cómo hacerlo? Recurriendo al pressing, el arma más potente que ha mostrado Chile en los últimos 8 años.

Sampaoli y nuestra selección deben volver a sus orígenes y apelar a lo que más fuertes los ha hecho. Con un pressing que nazca de la convicción, de la fortaleza física (donde somos superiores a los argentinos) y sin dejar de lado el apoyo de la hinchada, que ayudará cuando las piernas, tal vez, puedan flaquear un poco.

Para ganar hay que sacrificar, y en este caso creo que deberemos hacerlo con Arturo Vidal y Jorge Valdivia: Vidal ocupándolo como central, donde lo hace bien, pero no le gusta mucho y a Valdivia dejándolo ‘sólo’ como enganche en una zona donde Biglia y Mascherano se mueven a sus anchas. El ‘mago’ quedaría en inferioridad, pero permitiría que siempre haya un jugador libre en la zona donde los argentinos son más fuertes.

¿Dónde puede hacer daño Chile? En dos ámbitos:

Primero, obligando a Argentina a jugar un partido que no le acomoda.  Los de Martino están recién encontrando una forma de jugar y se están convenciendo de aquello, pero no tienen fondo futbolístico para hallar respuestas cuando sus caminos habituales se les cierran.

Segundo, aprovechando los espacios que dejará Argentina si se ve obligada a sumar más hombres en ofensiva, cosa que ocurrirá pues es la única manera que tienen ellos de jugar.

La reconversión de la ‘albiceleste’ es pésima, muy mala. Ganarle la espalda a Rojo o Zabaleta, o hacerle el 2-1 es un camino muy accesible y que hay que aprovechar, sin duda. Es, en rigor, el camino directo para herirlos en lo más profundo.

El sistema táctico que debería emplear Sampaoli es el 1-4-2-1-3, que se puede transformar en un 1-4-4-1-1 en defensa para impedir la progresión de Zabaleta por un lado, y el tercer apoyo a Di María por izquierda.

Bravo; Isla, Medel, Vidal, Mena; Díaz, Aránguiz; Valdivia; Sánchez, Vargas y Beausejour. Esa es la oncena que nos daría el triunfo.

Todos nuestros jugadores están capacitados para participar activamente en el pressing, los externos pueden ganar las espaldas de los incautos Rojo y Zabaleta y principalmente, el sistema de marcaje y el doble volante central: Díaz y Aránguiz, acabarán con esa zona donde Messi y Pastore arman toda la embestida argentina.


Don Sampa, le he agarrado mucho cariño a usted y esta selección: hágame caso. 





Luis Fabián Jopia

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