lunes, 6 de julio de 2015

Nunca permitiré que alguien hable mal de ustedes, campeones

Los caminos del fútbol nos distanciarán con varios, con la mayoría en algún momento, pero prometo que nunca, nunca olvidaré lo que me hicieron vivir la noche del sábado 4 de julio.

Gracias a ustedes pude llorar de alegría, pude abrazarme con mi papá, mi polola, mi sobrino, mi hermana y mi cuñado como nunca antes lo habíamos hecho, y estoy seguro que mi madrecita estuvo ahí en cada abrazo. Mi mamá sólo me vio sufrir y llorar de pena por el fútbol... ahora estaba ahí conmigo, lo sé, lo sentí.

Con ustedes aprendí que el miedo te pone limitantes que no existen, que están en tu cabeza. Hoy más que nunca estoy convencido que puedo cumplir todo lo que tengo en mente, pues los límites se pueden romper tan sólo proponiéndoselo.

Claudio Bravo, a ti te culpé de una de las decepciones más grandes que he tenido como hincha, en los cuartos de final de la Copa América 2011, ante Venezuela, pero hoy sólo debo agradecerte y pedirte perdón por dudar de ti. Gracias capitán.

Marcelo Díaz, nunca fuiste de mi agrado, pero en esta Copa demostraste que eres único, que tu juego nadie más puede hacerlo en un equipo como este.

Gary Medel, con sólo recordar tu manera de jugar y entregarte se me llenan los ojos de lágrimas. Gracias por existir Gary, gracias por ser cruzado.

Bravo, Díaz, Silva, Gary, Isla, Mena, Beausejour, Miiko, Rojas, Vidal, Aránguiz, Gutiérrez, Valdivia, Matías, Alexis, Vargas, Pinilla, Henríquez… nunca los voy a olvidar, y nunca permitiré que nadie hable más de ustedes cuando jueguen por la selección.

Pueden perder, pueden no darnos todas las otras victorias que añoramos, pero si pasa eso, será porque simplemente no se pudo, no porque no entregaron todo lo que tienen, pues sé que ustedes darían la vida por esta camiseta que nunca supo de triunfos hasta su llegada.

Sampaoli y cuerpo técnico, gracias por entregarse día y noche a un sueño nacional. Sin ustedes, sin duda, esto no habría sido posible.

Sólo les quiero pedir, con mucha humildad, que el hambre no cese, porque fue esta hambre lo que los llevó hasta acá… fue este apetito de gloria el que los encumbró como los mejores de América…

Gracias por todo, gracias por estas lágrimas de alegría.


Gracias fútbol, gracias vida. 

Luis Fabián Jopia
@JopiaGuerra

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