Dos fechas antes de que acabara el torneo pasado, la UC vencía
por 3 a 0 a Colo Colo jugando como no lo había hecho hasta ese momento con
Mario Salas. El DT, sorpresivamente, renunció al ‘pressing’, cambiándolo por ‘presión
alta’ y ocupando espacios en gran parte del partido, o sea, optando por el
contraataque.
El funcionamiento fue óptimo, ese sistema pareció acabar con
los inconvenientes defensivos (el gran problema de Salas) y permitía abrir un
nuevo camino, un nuevo plan. Desde ahí, el ‘comandante’ fue mezclando ambos
modelos hasta acabar con mediano éxito ese torneo.
Las expectativas en la pretemporada y periodo de fichajes
eran altísimas por parte de los hinchas. Yo confiaba en una
optimización del juego que nos conquistó, ese del pressing, del alto volumen de
ataque, y mejorando la fase defensiva con refuerzos y mejor coordinación de
movimientos; no obstante, tras unos meses nos encontramos con un escenario
sorpresivo.
Los ‘refuerzos’, bien entrecomillas, dejan mucho que desear.
Se trajo un volante creativo que, a primera y segunda vista, no tiene nivel
para la UC y no es lo que el equipo necesitaba, un lateral izquierdo firme en
defensa y con harto despliegue, pero diestro. Llegó Lanaro, Fuentes y Bravo,
que eran puestos que estaban débiles y Marco Medel reemplazó a Pulgar, el mejor
del torneo pasado.
O sea, se trajo sólo reemplazos de los fracasos y aciertos
del semestre pasado, pero no hubo un potenciamiento real. El torneo anterior a
la UC le faltó jerarquía en ataque y seguridad defensiva. En la retaguardia hay
mejores nombres, incluyendo el factor Toselli, pero en ataque sólo hay una
opción por la banda derecha, que por lo menos es indiscutible titular.
En cuanto al modelo de juego, Mario Salas optó por renunciar
al pressing. ¿Los motivos? El temor por tantos goles en contra, el miedo a
perder que genera un grande, el jugar 3 torneos puede generar un gran desgaste,
perdió convicción por su sistema.
Son varias hipótesis. Ninguna de ellas, particularmente a
mí, me hace comprender que hayamos renunciado a lo que más nos hacía únicos.
Hoy no tenemos un funcionamiento que nos diferencie mucho
del resto, no tememos jugadores que marquen diferencia con los rivales. ¿En el
equilibrio está la nueva esencia de Salas? ¿Nos alcanzará? Y si no nos alcanza,
¿esta es la UC que queremos ver? ¿Estamos de acuerdo con esta mutación?
Yo me encuentro triste, decepcionado. Por los malos refuerzos,
por la decisión de Mario Salas y por la puesta en escena que nos ha mostrado el
equipo.
Acordarse de que hace un año teníamos a Falcioni me hace
volver a la calma, pero igual, mi preocupación, hoy por hoy, después de una
victoria, es muy grande.
Hay que estar atento a la cantidad de ocasiones que nos
generamos con este nuevo sistema, al aporte de los refuerzos, a cómo responde
el equipo cuando se cambia del 4-2-3-1 (o 4-3-3) y rogar por que no se lesione
Mark González, Roberto Gutiérrez o Diego Rojas.
Un abrazo cruzados.
Luis Fabián Jopia
@JopiaGuerra
@JopiaGuerra
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